
“En verdad, en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas. (…) Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. (…) Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.” ( Jn. 10, 7-10)
“Si uno entra por mí, estará salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto”
Tu Corazón abierto, Jesús, es la puerta.
Sos la puerta.
¡Entremos en él y seremos salvos!
¡Estemos en él, en tu Corazón Jesús, y encontraremos pastos!