domingo, 18 de marzo de 2012

Juan 3, 16-18

"Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Único, para que todo el que crea en Él no muera sino que tenga vida eterna"

Si me piden que elija un trozo del Evangelio, sin dudarlo digo éste.
Me parece que es el núcleo de la Buena Noticia.
Es claro que, en este caso, la palabra 'creer' tiene un sentido muy hondo: no es la creencia intelectual sobre algo sino 'creer' en alguien; más todavía: creer en Jesús, Hombre-Dios. Y entonces ese verbo tiene un sentido muchísimo más totalizante, humano y esencial.

Dame, Jesús, el creer cada día más en Vos.

sábado, 18 de febrero de 2012

Canción

La cantamos a veces cuando se expone el Santísimo, por la mañana, después de nuestra Misa. Me encanta:

Aleluia para tí, Señor Dios.

Quiero cantar tu inmensa bondad
día y noche. (Aleluia para tí...)

Celebraré tu gloria Señor,
día y noche. (Aleluia...)

Tú eres la luz de mi corazón
día y noche. (Aleluia...)

Quiero vivir contigo Señor,
día y noche. (Aleluia...)

domingo, 25 de diciembre de 2011

Navidad



"Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a los sabios y prudentes y se las has revelado a los pequeños y sencillos" (Mt.11,25)
Recién hoy Jesús, me detengo en que en esta alabanza recalcas el que tu Padre es Señor del cielo y la tierra. De modo de que quede bien claro.
Y trayendo esta frase tuya al momento de tu nacimiento, a la cueva de Belén... ¡cuánto sentido toma! Y qué poco nos convencemos los cristianos de esto.
Regalanos un corazón cada vez más parecido al Tuyo y al del Padre.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Domingo de Cristo Rey


Ayer me confesé.
Y el sacerdote -que por otra parte me gustó muchísimo- me hizo caer en la cuenta de que era un muy buen día para confesarse:
Cierre del año litúrgico, y proclamación del supremo reinado de Nuestro Señor Jesús.
Muy buen momento para mirar un poco 'cómo van las cuentas', y pedir perdón, pero sobre todo un muy buen momento para renovar tanto agradecimiento que tengo por Su Amor incondicional y misericordioso.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Lucas 4, 42-43

En el evangelio de hoy me llegó mucho, Jesús, este versículo.
La gente -después que curaste a la suegra de Pedro, sanaste enfermos y liberastes demonios- te andaba buscando, tratando de retenerte para que no los dejaras.
Pero vos no lo permitís.
En todo caso, para estar con vos habrá que "seguirte", ponerse en marcha:
"El que quiera seguirme"
"Llamó a los que quiso para que estuvieran con Él y enviarlos a predicar"
"No me retengan" les decís también a las mujeres que te encuentran resucitado.

Encontrarte, Jesús, y estar con vos, nunca será -aquí en la tierra- un 'ya llegué'o "qué bien se está aquí". Siempre es caminar, salir, partir.
Hacia el Padre.
Hacia los hermanos.

sábado, 13 de agosto de 2011

Perdón

En el evangelio de ayer, Jesús y Pedro hablaban del PERDÓN.
Qué importante y, diría, esencial a nuestra vida es el perdón. Y qué poco hablamos o nos ocupamos de él.

Si pensamos seriamente, Jesús:
* Somos necesitados de perdón (perdón de Dios, perdón de los hermanos y de nosotros mismos)
* Somos perdonados, todos somos perdonados al menos por Dios que es lo más importante.
* Y somos también, porque somos creaturas de Dios y redimidas:
- capaces de perdonar
- necesitados de perdonar.
En esto, que trabajamos tal vez muy poco, nos jugamos muchas veces la vida. En el sentido de que a veces evitamos el riesgo de morir, y otras conseguimos 'vivir' sólo si perdonamos.

miércoles, 29 de junio de 2011

San Pedro y San Pablo



Otra noticia asombrosa.
Primero no dudaste, Señor, en hacerte uno de nosotros, correr nuestra suerte, para salvarnos.
Ahora, cuando ya estás junto al Padre, no dudás en poner tu Reino y ponerte vos en nuestras manos:
"Lo que ates en la tierra será atado en el cielo, lo que desates en la tierra será desatado en el cielo".
"Hagan esto en memoria mía"
¡Doblás, triplicás la apuesta!
No te arrepentís de tu creatura sino que nos salvás, nos reparás, y nos asociás a tu obra reparadora.
¡Locura de Amor de Dios! No lo achica nuestro pecado sino que le provoca un don mayor.